

VISITA DE LA JUNTA DE GOBIERNO AL TALLER DE ORFEBRERÍA TRIANA.
En la tarde del viernes, 30 de enero, varios integrantes de la Junta de Gobierno, con el Hermano Mayor a la cabeza, hicieron una rápida visita al taller de Orfebrería Triana, el "maestro" D. Juan, fue el que hizo los honores de anfitrión.
Al entrar, solo el soniquete del martilleo de los orfebres es lo que perciben nuestros oídos en el local de orfebrería Triana. Con mirada curiosa, como la de un niño buscando un tesoro, apreciamos una magnifica carreta del rocío de plata, una insignia en terciopelo azul con ornamentos también en plata, candeleros,… pero no lo que realmente estamos buscando. Juan Manuel Borrero León nos indica donde tenemos que mirar para encontrarlo, encima de una de las mesas de trabajo dos planchas con relieves, una reproducción a escala del estípite con elementos superpuestos y los dibujos a tamaño real de los varales.
Las primeras piezas comienzan a tomar forma y volumen. Aunque todavía quede más de un año para que se llegue a su finalización, podemos apreciar como se van sacando maquetas a escala de alguna de las partes de los varales para ver su modelado y forma definitiva.
 
La maqueta de cartón del estípite, que es la parte baja del varal, tiene superpuesto dos de sus muchos elementos: una pequeña cornisa que coronará dicha pieza y una guirnalda que esta situada a la espalda del atlante, los cuales tendrán un aire a los arcángeles que están volando sosteniendo las maniguetas del respiradero. Ya se ha probado un modelo de atlante pero están confeccionando otro para ver el que conjunte mejor en forma y expresión.
Las dos chapas repujadas que terminan de componer el conjunto de este pequeño tesoro son el tramo central y superior del varal.
La chapa con el repujado con motivos de las hojas y canales verticales es el cuerpo que va colocado justo debajo de la macolla. Este simulará uno de los motivos del bordado de la cenefa superior de los palios de la Virgen rodeando una columna.
El tramo central está con su volumen real a falta de girar sobre si mismo para formar un cilindro. Se puede apreciar en el detalle las guirnaldas con los frutos colgando. Trabajo minucioso y muy bello.

El Hermano Mayor, se conviriió por unos instantes en discípulo de D. Juan Borreo y con su cincel y su martillo, puso más amor que práctica al dar unos leves golpes en la plancha. Un instante simbólico de los primeros albores de una ilusión que nos llenará de gozo, si Dios quiere, el próximo año.
D.Juan, para que pudieramos tener una idea más clara de como va a ser el varal de Nuestra Señora, puso manos a la obra y delante de todos fue dando forma a una de las planchas que antes vimos.
 
Primero, dando forma al varal, esta que vemos en la de la parte superior, que simula una columna rodeado con vegetación. Con un mazo de madera, para no dañar el relieve de la pieza, poco a poco va consiguiendo la forma cilíndrica.
Después, de conseguida esa forma cilíndrica, se procede a su soldado con plata. Se le hace un cordón vertical para que quede totalmente cerrado.
Con precacución, se remata la soldadura. Y se comprueba el calibre de la pieza.
Con maestría consiguió que pudieramos llegar a imaginar como llegará a ser un varal del palio de La Estrella.
Gracias D. Juan, por dejarnos ese dulce sabor de boca. Esperamos que todos los hermanos que vean estas fotos, puedan llegar también a sentir esa sensación. La del estar haciendo historia. La de estar al comienzo de algo hermoso que nos perdurará, estando a estar llamada una de las obras cumbres de la orfebrería sevillana.
D. Juan nos lo repitió de nuevo: "con estos varales me retiro". Esperemos que no maestro, tiene que seguir dándonos a todos más muestras de ese arte que lleva en su corazón y en su cabeza.
Volveremos, y cada vez que se visite el taller de Orfebrería Triana, situado en el Aljarafe sevillano, lo comportarimos con todos los hermanos y hermanas.
DISFRUTEMOS JUNTOS DE ESTE SUEÑO, que poco a poco se va haciendo realidad.
Como aquél "otro", que en este año cumple ya una década, y que esas mismas manos confeccionaron para las sienes de Nuestra Madre.



fotografías y texto: Luis de las Heras y Comunicación. |