FUNCIÓN PRINCIPAL DE INSTITUTO DE 2009. MEDALLA DE HONOR A D. JOSÉ SÁNCHEZ DUBÉ.

Como ya hemos comentado y proclamado en varios articulos de esta nuestra Web, esto Cultos han sido para tener en el recuerdo, empezando por nuestro Padre D. Enrique, que nos ha dado unas homilías que nos han llegado al corazón y a nuestra mente, que nos han hecho sentir y también pensar.
En la Función Principal de Instituto, presidiendo nuestra Arzobispo, el Cardenal Fray Carlos Amigo Vallejo, se hizo entrega de la Medalla de Honor a nuestro querido hermano Pépe.
Transcribimos aquí las palabras de presentación de nuestro Hermano Mayor realizó en ese recordado 8 de marzo de 2009.
Habla D. Manuel Domínguez del Barco:
Eminentísimo y Reverendísimo Sr. Cardenal Arzobispo de Sevilla.
Querido D. Manuel Azcárate, Párroco de Sanat Ana, que con tanta generosidad nos acoge cada año. Director Espiritual y concelebrantes.
Querido Presidente del Consejo de Hermandades.
Queridas hermandades de Triana y de Sevilla y asociaciones e instituciones.
Y queridísimos hermanos y hermanas de la Estrella.

“En abril, un Miércoles Santo, al final de la década de los años 20, mis ojos se abrieron a la luz por primera vez en un barrio de Sevilla. A la madrugada siguiente, la habitación donde dormía, se iluminaba con una luz única en el mundo, con la luz refulgente de un paso de palio. Mi madre, a cuya memoria ofrezco este pensamiento, ya que tantas veces me lo relatara, era incorporada del lecho ardiente y suplicando fervorosamente a la Santísima Virgen, le encomendaba la incierta trayectoria de mi vida”.
Querido Pepe Sánchez Dubé, estas palabras tuyas de tu pregón de Semana Santa, a fe que se han cumplido. Que feliz y orgullosa debe estar tu madre, como lo está tu Hermandad, de que la Santísima Virgen te tomara como hijo predilecto, a la que tú siempre correspondiste con fidelidad, generosidad y amor.
No es momento de glosar todo lo que D. José Sánchez Dubé significa para la Hermandad de la Estrella. El me ha pedido que todo se haga de la forma más humilde y sencilla.
Me permito reproducir un párrafo extractado del artículo que le dedicó en la última hoja informativa nuestro hermano Francisco José López del Paz:
“Pocas veces un nombre se ha identificado tanto con una hermandad y viceversa. Hablar de José Sánchez Dubé es hablar de la Estrella y hablar de la Estrella es también hablar de Sánchez Dubé. La cofradía ha mostrado siempre su orgullo por un hombre sin el cual sería muy difícil entender la Semana Santa que tenemos hoy. Si hubiera que elegir a las cinco o seis personas fundamentales para las cofradías en general en el siglo XX una de ellas sería nuestro entrañable Pepe. Pepe el mayordomo que hizo la casa de la calle san Jacinto, Pepe el Secretario general del Consejo, Pepe el pregonero, Pepe el primer presidente seglar de la Institución, Pepe el fiscal de Cruz de Guía, Pepe el organizador del primer viaje del Papa a Sevilla que colocó en 1982 en aquella sacristía efímera instalada en el Campo de la Feria un cuadro así de grande de la Virgen para que la viera bien Juan Pablo II, Pepe el hombre que nada más recibir la Medalla de Oro del Consejo, anunció que su destino sería el joyero de la Virgen, Pepe la piedra angular sin la cual no hubiera sido posible en su día la Coronación Canónica de la Estrella.
… Pepe tiene el número 8 de registro y el 5 de antigüedad. Llegó en aquellos años, enamorado de la Virgen de la Estrella, a una hermandad humilde, con recursos limitados, que guardaba las cosas en las casas de los hermanos, pero también a una hermandad entrañable y cálida por su carácter de cofradía familiar. La generación que representa fue la que construyó, siendo él mayordomo, la primera casa de hermandad de Sevilla. Ahí empezó el ascenso vertiginoso de una corporación que si hoy es como es le debe mucho al trabajo de este hombre que recibirá con la medalla –amor con amor se paga- sólo unos gramos de las toneladas de cariño que él ha entregado a su cofradía. Una medalla que en cierta manera también será de todas las hermandades de Sevilla ya que la Asamblea General del Consejo reunida el pasado 6 de octubre decidió por unanimidad a propuesta del Presidente Adolfo Arenas, adherirse a la concesión acordada por la Estrella”

Entendiendo todo esto y mucho más, el Cabildo de Oficiales celebrado el pasado 24 de septiembre, día de la Merced aprobó por unanimidad la concesión de la Medalla de Honor a N.H.D. José Sánchez Dubé. Tras tomar la decisión tuve la oportunidad de llamarlo a su casa, en pleno cabildo para comunicarle la noticia, mientras los oficiales de Junta aplaudían para mostrarle su apoyo, Pepe se emocionó y lloró. Con sus 80 años lloró como un chiquillo, lo que dice a todas luces el amor que profesa por esta hermandad desde su niñez y el enorme regalo para su vida de hermandad que significaba.
El Sr. Cardenal, aquí presente, mandó una hermosa carta adhiriéndose en la que literalmente dice,
“Me alegra recibir la noticia de que le ha sido concedida la Medalla de Honor de la Hermandad de la Estrella a Don José Sánchez Dubé. Me uno a la feliz iniciativa.
… No hay mejor aval para tan sincero reconocimiento al querido Don José Sánchez Dubé, que su ejemplar devoción a sus amantísimos Titulares, Nuestro Padre Jesús de las Penas y María Santísima de la Estrella, que le ha impulsado, a lo largo de muchos años, a servir con generosa entrega a su Hermandad.
… Me adhiero de corazón al homenaje que se le tributa, y le hago llegar mi más sincera y entrañable felicitación, con mi bendición y afecto en el Señor.
Muy querido hermano, debo expresarte en nombre de nuestra Corporación que nos sentimos orgullosos de ti. Que la Hermandad te expresa el reconocimiento de toda una vida de amor y entrega desinteresada. Y que permanecerá tu ejemplo durante generaciones para nuestras hermanas y hermanos. El día de hoy se escribe con letras de oro en la historia de nuestra Corporación.
Acércate para que nuestro Pastor te imponga la Medalla de Honor de la Hermandad de la Estrella.

|