Un anhelo de varias décadas se ha cumplido en este último lunes del mes mayo.

En la mañana del 25 de mayo de 2009, en el anterior lunes al de Pentecostés se ha dado comienzo un nuevo capitulo en el largo “libro” de la historia de nuestra Hermandad.
La ubicación no podía estar en una calle con un nombre más emblemático, Santas Patronas. En el número dos de esa calle se encuentra la notaría de D. Pablo Gutiérrez-Alviz Conradi , donde con su buen oficio, profesionalidad y cariño se han desarrollado de una forma impecable las diferentes firmas que hoy se han realizado para culminar un sueño.
 


Como diría uno de los familiares presentes, “Luis desde el cielo estará contento por lo que hoy hemos hecho aquí”, se refería a nuestro querido hermano Luis Estévez Manzano, propietario de la vivienda objeto de la compra del día de hoy, y que siempre mantuvo el deseo de que a su muerte la casa pudiera pasar a ser propiedad de su Hermandad de la Estrella.
Desde tempranas horas ya estaban en la Notaría, el Hermano Mayor, Teniente, Secretario y Mayordomos, todos ellos piezas claves para llevar a buen puerto todas las gestiones que culminaban en el día de hoy. Nuestro hermano José Antonio, oficial de la notaría, nos allanó el camino poniéndose, como siempre, a disposición de la Hermandad, con lo que las dificultades que acarrea el hacer una firma de compraventa con muchos herederos, se convirtió gracias a él y al personal de la notaría en una “balsa de aceite”. Aun así los nervios y la tensión del momento, por la importancia del mismo, estaba latente entre los miembros de Junta presentes, luego posteriormente se fueron añadiendo algunos componentes más de la misma, como el Fiscal, Diputada de Caridad, Diputado Mayor de Gobierno y Consiliarios tercero y cuarto. Todos ellos que tuvieron la suerte de poder estar presentes, fueron testigos de esta página de la historia de la Hermandad, que nunca mejor dicho, se estaba firmando en ese momento. También destacar la presencia de Rafael Medina, que también en el día de hoy como en otros muchos ha puesto su grano de arena para la consecución de la compra de la casa.
Ya leída por todas las partes la escritura y divididos por grupos de firmas, según el grado de consanguinidad con el anterior dueño del inmueble, se pasó a la firma por parte de los herederos del documento de venta.


Después de la firma por parte de todos los herederos, nuestro Hermano Mayor, D. Manuel Domínguez del Barco, en representación de la Hermandad, de la Junta de Gobierno y con el refrendo de un Cabildo Extraordinario que unánimemente apoyó la compra, plasmó su firma en el documento. Por fin un anhelo cumplido. Abrazos entre los presentes y alguna lágrima contenida, pero sobre todo alegría era lo que en ese sala de la notaría podía palparse en esos momentos.
Una heredera de Luis, quiso hacer entrega de un presente a la Hermandad, era un libro cuyo autor era su hijo y donde hacía referencias a nuestra Hermandad y la Virgen en particular se encuentran en el, además estaba dedicado por el autor, todo un detalle que demuestra que la relación entre Luis y sus herederos con la Hermandad iba más allá de una simple transacción comercial o pecuniaria.

Después de la firma de compraventa, se realizó la de hipoteca con la entidad financiera. Ya en el despacho de D. Pablo, firmaron el Hermano Mayor y el Secretario, fedatario de la Hermandad y el apoderado de Cajasol, dando así por concluido los actos de protocolos de firmas de las dos escrituras.



Como diría el notario, “estas son las escrituras que dan gusto firmar, las que hacen historia”, también expresó el cariño particular que tiene por nuestra Cofradía y sus Titulares. Por lo que fue sorprendido gratamente cuando se le hizo entrega de un presente por parte de la Junta de Gobierno. Un libro Estrella que sin lugar a dudas “ocupará un lugar de privilegio en mi biblioteca”, en señal de agradecimiento por todas las atenciones y facilidades dispensó la notaria para con la Hermandad de la Estrella.

Poco antes de las tres de la tarde los miembros de la Junta de Gobierno que estuvieron presentes en todos esos actos, salieron del edificio de la notaría, a la calle Santas Patronas, que ellas nos guíen y den fuerzas en este nuevo reto que nos hemos embarcado y que nos abre un mar de posibilidades que poco a poco iremos estudiando, pero eso con el tiempo, con tranquilidad y con paciencia, lo importante, lo más difícil ya está conseguido. La Hermandad desde el día de hoy, 25 de Mayo de 2009, es propietaria del edificio colindante y anexo a nuestra Casa Hermandad y Capilla.

Gracias a todos aquellos que han ayudado, apoyado, aprobado y disfrutado con este proyecto que ya se ha hecho realidad.
fotografías: Comunicación de la Hermandad.
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